El BCE, a través de la recientemente creada Junta Única de Resolución Europea, ha puesto fin a la incertidumbre que rodeaba al Popular desde hace varios meses. El pasado miércoles 7 ordenó la intervención del banco. El Santander ha comprado el Popular por 1 euro, aunque deberá realizar una ampliación de capital, exigida por el organismo europeo, de 7000 millones de euros para cubrir el capital y las provisiones del banco.

Con esta medida se acaba de golpe con la debacle bursátil vivida por el banco en los últimos tiempos, que le llevó a realizar sucesivas ampliaciones de capital, que inevitablemente arrastraron el valor de su acción a mínimos históricos, con una depreciación salvaje.

 

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Esta compra se enmarca en una más que probable segunda oleada de fusiones en el sector bancario español. Hace meses que desde varios estamentos -ministerio de economía, cúpulas directivas de los principales bancos españoles y prensa- se viene especulando con esta posibilidad.

Cabe recordar que en España en los últimos años se ha pasado de 53 entidades de crédito, antes de la crisis, a las 13 actuales. Según las previsiones, 13 se antoja como un número excesivo de actores en el sector financiero español. ¿Los motivos? Básicamente dos: la alta exposición a los activos inmobiliarios contaminados que algunos bancos todavía tienen en sus balances. En segundo término, la reducción de su margen de negocio debido al entorno de tipos bajos, y que mantiene al Euribor en mínimos históricos.

¿Qué ocurre con mis financiaciones?

¿Cómo puede afectar esto a mi empresa? ¿Es positivo porque las entidades serán más sólidas o negativo porque habrá menos competencia? Que el Santander haya comprado el Popular, entraña serios riesgos para las empresas que han financiado con ellos. El Santander asumirá una alta concentración de riesgo bajo una misma empresa, por lo que es más que probable que decidan que se encuentran demasiado expuestos a esa compañía. Presumiblemente el banco no renovará en los próximos vencimientos muchas de las financiaciones que la sociedad tenga.

Pérdida de poder de negociación

Otro de los riesgos que supone un proceso de fusión bancaria, es la pérdida de poder de negociación para la clientela que supone la merma de competencia en cualquier sector. En un entorno de tipos bajos, las comisiones son un pilar para cualquier banco con el fin de evitar que los beneficios se desplomen. Por otro lado, como ya ocurre en otros sectores, la concentración de un mercado en manos de pocos actores aumenta la posibilidad del efecto contagio, como ya ha ocurrido en el pasado -comisiones por disposición de efectivo en un cajero ajeno-. Si un banco decide empezar a cobrar por un servicio que antes no cobraba, es más probable que el resto le sigan. Así como también es más probable que las tarifas se asemejen más, en la medida que menos bancos compitan.

Ante este escenario es aconsejable que cualquier pyme esté atenta y trate en la medida de lo posible anticiparse a los previsibles efectos de esta compra y de una segunda ronda de fusiones en el mercado financiero español. Es recomendable que valore las alternativas de financiación que el mercado ofrece actualmente, y que no ofrecía en el primer proceso de fusiones iniciado en 2009, que excluyó a muchas compañías del acceso al crédito, comprometiendo seriamente la viabilidad de muchas empresas.

El crowdlending como financiación complementaria

En este sentido, el sector del crowdlending es una clara alternativa para complementar y diversificar su pool bancario. Plataformas como LoanBook ofrecen alternativas a la banca tradicional a la hora de financiar el circulante de la empresa. De esta manera se reduce la amenaza de depender en exceso de la incertidumbre actual del sector bancario. Asimismo, para una pyme disponer de un pool bancario diversificado implica más fuerza a la hora de negociar las condiciones con cada uno de sus acreedores, de manera que se traducirá en mejores condiciones. Igualmente, las plataformas de crowdlending ofrecen financiación de manera más transparente, como es el caso de LoanBook, cobrando únicamente la comisión de apertura y sin la obligatoriedad de contratar productos vinculados.

 

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