El Fondo de Maniobra Necesario es un elemento capital para conocer la liquidez de una empresa, ya que es lo que otorga capacidad de respuesta para poder atender los pagos en el corto plazo, así como poder seguir desarrollando con normalidad la actividad de la compañía. De modo que el Fondo de Maniobra Necesario es lo que realmente requiere el negocio para que pueda desarrollar el ciclo corto -menos de un año- sin problemas. Deberá procurar financiar la totalidad o parte de su periodo de maduración con recursos permanentes, ahuyentando así el riesgo de no poder atender pagos.

El Fondo de Maniobra Necesario representa la necesidad de financiación permanente de la empresa para atender las necesidades de pago dentro de su ciclo de producción. Dicho de otra forma, es una estimación de lo que se necesitaría de activo corriente para hacer frente a los pasivos corrientes que se prevén, o sea, se trata de restar al valor de los bienes y derechos que se estima necesitará la sociedad para acometer una nueva inversión, las obligaciones a corto plazo que se prevé que contraerá la compañía.

 

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En general, se considera que una sociedad está saneada -desde el punto de vista de liquidez- cuando dicha magnitud es positiva. En caso contrario, supondría que parte del Activo No Corriente está financiado con recursos a corto plazo, o lo que es lo mismo, que la empresa no cuenta con suficientes recursos para hacer frente a sus obligaciones de pago más inmediatas.

Fondo de Maniobra Necesario vs Fondo de Maniobra Real

Es importante no confundir este valor con el Fondo de Maniobra Real, que es el que la compañía tiene realmente y se obtiene, fácilmente del balance de situación, mediante la diferencia entre el Activo Corriente y el Pasivo Corriente, o sea, la parte del Activo corriente que está financiada con recursos permanentes, o sea, con recursos propios u obligaciones a largo plazo.

El Fondo de Maniobra Necesario, se utiliza habitualmente para el análisis de la solvencia de las empresas, de forma que al comparar el Fondo de Maniobra Real con el Fondo de Maniobra Necesario se concluye si la sociedad es solvente o no a largo plazo. Lo ideal es que el Fondo de Maniobra Real y el Necesario coincidan. Si el Real es menor al Necesario, hay un déficit de fondo de maniobra y la compañía debería buscar financiación a largo plazo adicional. Si, por el contrario, el Necesario es inferior al Real, aunque la situación es más deseable a la anterior descrita, implica que existen saldos ociosos en la empresa.

Cuando hay déficit de fondo de maniobra se ha de intentar reducir los plazos del periodo de maduración, en cualquiera de sus fases, para reducir las necesidades de fondo de maniobra. Si hay superávit, el problema existente es que hay algún elemento del activo circulante, infrautilizado, por lo tanto, es aconsejable no dejar de perder la ocasión para rentabilizarlo, realizando alguna inversión.

Periodo de maduración

El concepto de Fondo de Maniobra Necesario, a diferencia del Fondo de Maniobra Real, va íntimamente ligado al concepto de periodo de maduración. Por tanto, es importante definir primero el ciclo de actividad de la empresa, así como el periodo de maduración. El ciclo corto de una compañía está formado por el proceso en el que se adquieren las materias primas, el almacenamiento de estas materias, la fabricación, el almacenamiento de los productos terminados, la venta de los artículos y el cobro de las ventas a clientes. A la duración del ciclo corto se le llama periodo de maduración.

Así pues, definiremos el periodo de maduración como el tiempo promedio que tarda en recuperarse una unidad monetaria invertida en el ciclo de explotación. Dicho de otra forma, el tiempo que por término medio tarda en volver a caja el dinero que ha salido de ella para hacer frente a las exigencias del ciclo de explotación. Por otro lado, el ciclo largo -también conocido como ciclo de depreciación o de amortizaciones- es el ciclo al que está sometido el activo fijo de la sociedad. Los activos fijos se consumen y se incorporan al coste de producción, pero esta depreciación se produce a lo largo de un periodo prolongado de tiempo, por tanto, no se tienen en consideración para el cálculo del Fondo de Maniobra Necesario.

Veamos un ejemplo del cálculo del Fondo de Maniobra Necesario

El periodo de maduración de una empresa precisa en días:

  • Materias primas: 25
  • Producto en curso: 20
  • Producto acabado: 30
  • Plazo de pago a proveedores: 60
  • Plazo de pago de gastos: 60
  • Plazo de cobro a clientes: 15

Los costes con respecto al total de las ventas representan:

  • Costes fabricación: 50%
  • Coste Materias Primas: 25%

Inversión necesaria expresada en días de venta:

  • Materias primas: 25 días * 25% = 6.25
  • Producto en curso: 20 días * 75% = 15
  • Producto acabado: 30 días * 75% = 22.50
  • Proveedores: 60 * 25% = 15
  • Gastos: 60 * 50% = 30
  • Clientes: 15 * 75% = 11.25

Días de venta a financiar: 6.25 + 15 + 22.50 + 11.25 – 15 – 30 = 10 días.

La empresa tiene necesidad de cubrir 10 días con recursos a largo plazo. Este es el Fondo de Maniobra Necesario expresado en días. Para calcularlo en euros, debemos primero calcular las ventas diarias.

Si las ventas anuales son de 2.000.000 € y suponemos que no hay estacionalidad, entonces: 2.000.000 €/ 360 días = 5555.55 € por día.

Fondo de Maniobra Necesario = Días de venta a financiar * Ventas diarias

FMN = 10 * 5555.55 = 55.555’50 €

Por tanto, la empresa necesitará obtener recursos permanentes (o bien deuda de largo plazo, o bien fondos propios) por importe de 55.555 € para poder atender sus necesidades financieras de corto plazo.

Conclusión

Como conclusión, unas recomendaciones finales para cualquier Director Financiero:

  • Estudiar bien el periodo de maduración con el objetivo de acortar fases del ciclo por el lado de existencias o clientes, o bien alargar plazo de proveedores. Ello provocará una reducción del Fondo de Maniobra Necesario y, por tanto, de la necesidad financiera de la empresa.
  • Procurar disponer de recursos permanentes -normalmente deuda a largo plazo- para financiar el Fondo de Maniobra Necesario. En caso de no poder disponer de esta deuda a largo plazo -porque la empresa no consigue esta financiación de los bancos-, utilizar lo que se llaman recursos automáticos de corto plazo, como son el crédito de proveedores o el descuento comercial. En este supuesto, la empresa puede acudir a plataformas de inversión en créditos a pymes para financiar los pagarés de sus clientes que tenga pendientes de cobrar. Los recursos automáticos son créditos que se renuevan automáticamente cada vez que se devuelven, por tanto la empresa dispone de ellos de forma permanente.

 

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