En las sociedades, los estatutos establecen cuál es la aportación en forma de capital social de cada uno de los socios que componen la sociedad. Esta es una obligación inexorable en tanto que socios de la compañía. Además de la aportación al capital social, se pueden establecer otro tipo de obligaciones para todos o alguno de los socios. En ese caso se trataría de las denominadas prestaciones accesorias de los socios. Dichas prestaciones tendrán la forma de aportaciones de trabajo o servicios a favor de la sociedad, que funcionan como complemento al capital social , dado que forman parte del patrimonio social pero no del capital.

Imaginemos que cuatro socios pretenden constituir una sociedad limitada. El capital social que los socios deben aportar es de 3.000 €.  Cada socio dispone de un 25% de la compañía. Los cuatro socios como primera obligación, tienen que aportar cada uno de ellos 750 € a la sociedad, que se destinarán a nutrir el capital social de la empresa. Adicionalmente, todos o algunos de los socios pueden obligarse a tener que prestar servicios para la sociedad, como por ejemplo ser el administrador de la sociedad.

 

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¿Qué deben incluir los estatutos sobre las prestaciones accesorias?

Como hemos indicado, serán los estatutos los que establecerán previamente la existencia de dichas prestaciones, así como su modalidad, si se realizan de forma gratuita o retribuida, la duración y las sanciones en caso de que no se cumplan. Si uno de los socios quiere vender su participación social, al transmitirla, transfiere a la vez la prestación accesoria, por tanto, como son personales es obligatorio que la propia sociedad autorice la transmisión.

Las prestaciones accesorias son posibles tanto en sociedades de responsabilidad limitada, como en las sociedades anónimas, aunque son más frecuentes en las primeras dado que tienen un carácter más personalista. En las SA, lo habitual es que todo socio aporte capital a la sociedad y a cambio recibe acciones. Pero puede darse también que un socio tenga una mayor implicación mediante, por ejemplo, prestar su trabajo a la sociedad.

Tipos de prestaciones accesorias

Las prestaciones accesorias se concretan en tres grandes grupos:

  • Obligaciones de dar: Un socio puede aportar a la compañía la propiedad de bienes, así como derechos reales sobre los mismos o también derechos de uso. Un caso especial de obligación dar sería la obligación de aportar adicional de capital en metálico que no forme parte del capital social. Hay que tener en cuenta que tanto la cuantía, como el plazo para cumplir la prestación deben estar perfectamente fijados.
  • Obligaciones de hacer: Se pueden incluir las de hacer determinadas gestiones o encargos, buscar o dar financiación, conceder préstamos, asesoramiento, asistencia técnica, etc.
  • Obligaciones de no hacer: Se contemplan siempre que sea evaluable su beneficio económico. Se podría destacar la de abstenerse de hacer competencia a la sociedad, sea total o sea en una zona o territorio determinado.

Ejemplos de prestaciones accesorias

Forma más habituales de las prestaciones accesorias:

  • Prestar un trabajo o colaboración
  • Ofrecer apoyo tecnológico
  • Ceder el uso y disfrute de bienes o derechos
  • Ofrecer asesoramiento profesional
  • Financiar a la sociedad a través de un préstamo
  • Avalar a la empresa en un crédito bancario

Conclusión

El objetivo principal de las prestaciones accesorias es el de obtener una mayor implicación y personalización de los socios en la sociedad. Con estas obligaciones se obliga al socio a que su participación en la compañía vaya más allá de la mera aportación de capital. El compromiso de los socios con la actividad de la empresa, por lo tanto, es mayor.

Este tipo de pactos tienen mayor sentido si los socios se han elegido por sus cualidades profesionales, de manera que estableciendo las prestaciones accesorias, la sociedad pueda disfrutar de las aptitudes de sus socios en su propio beneficio. A través de su incorporación en los estatutos, se conseguirá que los pactos queden reforzados y que tengan validez y vinculación ante la sociedad.

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