A juzgar por la cobertura mediática que recientemente ha logrado obtener, los préstamos peer-to-peer (P2P) parecen estar llegando a un punto de inflexión en el que van a pasar de su actual base de primeros adoptantes, a una en que se conviertan en un tipo de inversión (y de tomar prestado) mucho más generalizado. Desde mi perspectiva de asesor de inversiones en Madrid, veo nuevas plataformas P2P floreciendo como setas después de una lluvia primaveral a lo largo y ancho de los Estados Unidos y de Europa. Estos nuevos entrantes acompañarán y competirán con el líder de mercado establecido  Lending Club (www.lendingclub.com) y el número-dos-pero-que-se esfuerza-más Prosper (www.prosper.com). Mi país de adopción España ya tiene diversos entrantes, con LoanBook Capital (www.loanbook.es) como la mejor situada entre ellos.

No es nada revolucionario el hecho de que las personas se hagan préstamos unas a las otras a un tipo de interés fijo. Se han descubierto tablas de Mesopotamia, fechadas hacia el año 1900 a.C. en la que se fijan tipos máximos para los préstamos en grano y plata, al 33.5% y al 20%, respectivamente. Los altos tipos de interés de los pagos aplazados en tarjeta de crédito tienen unos precedentes históricos muy claros.

¿Cómo funcionan los préstamos P2P?

La combinación de Internet y las tecnologías de la información permite a plataformas como Lending Club y Prosper servir como intermediarios, a un coste muy bajo y a un valor añadido alto, de multitud de personas que tienen dinero para invertir, y multitud de personas que buscan préstamos a tipo fijo y a un plazo entre 3 y 5 años a un tipo de interés competitivos (comparado con el de otras fuentes de financiación disponibles para ellas, básicamente la tarjeta de crédito a tipos de interés del 16-18%). Estas plataformas no son bancos, ya que no reciben el dinero de los inversores, ni este dinero entra en sus balances ni tan siquiera un instante. Al mismo tiempo, el prestatario no debe dinero a la plataforma, sino directamente al tenedor del “título” que representa la fracción del inversor sobre el préstamo entero formalizado al prestatario.

El hecho de que el inversor minorista compre habitualmente solo una pequeña fracción de cada préstamo en el que participa (típicamente $25 dólares por préstamo) es la clave de la magia de los préstamos P2P. La tecnología de la información facilita a los inversores la participación en docenas, centenares o hasta miles de préstamos, destinando solo una muy pequeña parte de su capital a cada préstamo.

El tipo de interés se obtiene acorde con el nivel de riesgo de la empresa solicitante

Lending Club y Prosper analizan cuidadosamente sus solicitantes de préstamo, asignando a cada uno de ellos un nivel de riesgo y un tipo de interés acorde con ese nivel de riesgo, la experiencia ha demostrado que aproximadamente entre el 3% y el 4% de los préstamos serán impagados (esto es, que el prestatario incumplirá en algún momento su calendario de pagos), a pesar de que únicamente alrededor del 10% de los solicitantes de préstamo son aceptados por las dos plataformas líderes.

Esta tasa de impagos no es un gran problema para los inversores si consideramos que el prestatario medio paga un tipo de interés de aproximadamente el 13% (menos en el caso de prestatarios con altas puntuaciones de crédito y buen historial crediticio, más en el caso de prestatarios con bajas puntuaciones de crédito y un mediocre historial crediticio). Incluso después de deducir el tres o cuatro por ciento de pérdidas por impagos y cualquier comisión de administración que cargan las propias plataformas al inversor, esto deja todavía una rentabilidad típica del 8% al 12% obtenida por la enorme mayoría de tenedores de carteras ampliamente diversificadas de préstamos P2P en Lending Club o Prosper. Mientras el coste medio del 13% para los prestatarios puede parecer muy alto a aquellos que tienen ratings crediticios excelentes y pagan cada mes la totalidad de su saldo en la tarjeta de crédito, para la mayoría no es abusivo, especialmente cuando se compara con el coste de las deudas aplazadas de tarjeta de crédito. De hecho, Lending Club afirma que el 75% de sus prestatarios aduce la consolidación de deudas de tarjetas de crédito como la razón para solicitar su préstamo.

Préstamos P2P vs Deuda de tarjetas de crédito

Para comprender los préstamos P2P y su potencial, es útil que continuemos comparando dichos préstamos con la deuda de tarjetas de crédito, y determinar las diferencias clave.

En primer lugar, los préstamos en Lending Club y Prosper tienen un plazo de 3 a 5 años. Si un prestatario coge un préstamo (a un tipo de interés más bajo que el de su tarjeta de crédito) y utiliza los fondos para cancelar el saldo de la tarjeta, tendrá un ahorro inmediato de varios puntos porcentuales por año ya que el tipo de su préstamo P2P probablemente será inferior al tipo de interés de la tarjeta de crédito. El ahorro puede ser muy sustancioso en el caso de un prestatario que tenga un rating de crédito muy bueno.

Muy importante, los préstamos no son una póliza de crédito renovable, sino que se estructuran de forma similar a un préstamo hipotecario tradicional, es decir, el prestatario paga intereses por el saldo pendiente del préstamo más la parte correspondiente del principal (1/36 para los préstamos a tres años, 1/60 para los de cinco años). El prestatario tiene el derecho a cancelar anticipadamente el préstamo en cualquier momento pagando el saldo pendiente. Esta estructura es importante para el prestatario ya que, si efectúa sus pagos con puntualidad y deja de usar la tarjeta de crédito, tiene una idea clara de cuándo se librará del alto coste de la deuda de su tarjeta de crédito. Para los inversores, esta estructura de pago de interés más principal significa que cada vez que recibe un pago de uno de sus préstamos, su riesgo se reduce de forma significativa, ya que no recibirá solamente el interés de aquel periodo, sino también la parte de su principal. Esta es una ventaja muy significativa para los inversores comparado con los bonos estándar, donde el principal entero se recupera solamente al vencimiento del bono.

Una manera de entender los préstamos P2P es verlos como una forma para los ahorradores ordinarios de participar en el amplio (y muy rentable) sector del crédito al consumo. En años buenos o en años malos, en tiempos de euforia o en recesiones, el sector del crédito al consumo gana buenas rentabilidades conseguidas con préstamos a altos tipos de interés que se formalizan automáticamente a los tenedores de tarjetas de crédito con saldos pendientes. El tipo de interés aplicado a estos saldos pendientes es muy alto de manera uniforme, incluso para personas con un rating de crédito excelente que pagan normalmente el saldo total de la tarjeta de crédito cada mes.

La revolución de los préstamos P2P, de alguna forma, es una manera de desintermediar a los bancos y a las compañías de tarjetas de crédito respecto a este negocio lucrativo de la financiación, que permite a los ahorradores beneficiarse de estas altas rentabilidades, incluso después de tener los inevitables impagos en un reducido porcentaje de los préstamos.

¿Por qué los inversores particulares aprecian los préstamos P2P?

En mis veinte años de experiencia como asesor de inversiones, y particularmente en los tiempos actuales de tipos de interés muy bajos en los certificados de depósito, he visto muy pocas veces una solución de inversión mejor que los préstamos P2P. Esta nueva fórmula satisface el deseo básico de los clientes, que es simplemente ganar una rentabilidad razonable y continua sobre sus ahorros.

En mi opinión, se ha criticado con razón al sector del asesoramiento de inversiones por la tendencia de los asesores a presentarse como los expertos que ayudan a sus clientes a navegar por las aguas extremadamente complicadas del mundo de la inversión, y justificando con ello el cobro de altas comisiones. Pues bien, las cosas no necesitan ser tan complicadas. La mayoría de la gente que busca los servicios de los profesionales de la inversión no son de hecho inversores, sino más bien sencillos ahorradores. Su objetivo es conseguir una rentabilidad que valga la pena para sus ahorros generados con dificultad, sin tener que dominar la jerga del mundo de la inversión. A ellos les gustaría encontrar algo más interesante que del 1% al 3% que pueden obtener con un certificado de depósito o con la inversión directa en un bono de alta calidad.

Los ahorradores, al contrario de muchos inversores sofisticados (en especial los inversores en hedge funds) priorizan el conocer dónde se invierte su dinero, cuándo está previsto recuperarlo, y cuánto será el probable retorno de su inversión. Los préstamos P2P proporcionan una solución muy satisfactoria a estas necesidades, de una forma mucho mejor que cualquier otra alternativa de inversión disponible en la actualidad, especialmente cuando se compara con un fondo de renta fija o un ETF.

Adicionalmente, los préstamos P2P tienen otra ventaja de vital importancia para los inversores minoristas. El éxito en la inversión en préstamos P2P no requiere para nada acertar el momento en que se invierte, el llamado market timing. En vez de pasar noches en vela preguntándose si es el momento adecuado para comprar o vender tal fondo o tal acción, los inversores en préstamos P2P pueden descansar seguros que el tiempo se convierte en su aliado ya que ven cómo el pago de intereses y de capital se van ingresando en su cuenta,  dispuestos para ser gastados o bien reinvertidos en participaciones en nuevos préstamos.

En mi experiencia, ni el concepto de market timing ni el “comprar y mantener” ha servido bien a la mayoría de inversores. La belleza de los préstamos P2P es que, en este caso, el “comprar y mantener” sí funciona, como puede demostrarse con los datos que están disponibles y descargables en las webs de Lending Club y Prosper para todos sus préstamos desde sus inicios en 2007 y 2005, respectivamente.

¿Son los préstamos P2P una solución completa para los inversores?

Por supuesto que no. Por un lado, estos préstamos no deben considerarse como instrumentos líquidos, aunque ambas plataformas mantienen un mercado secundario para aquellos que buscan vender sus préstamos y obtener liquidez o comprar préstamos existentes, posiblemente con un descuento.

Para gestionar mejor la falta de liquidez, recomiendo a mis clientes préstamos a tres años en vez de a cinco años. El hecho de que el inversor recupera una parte del principal cada mes hace de los préstamos a tres años algo aceptable para la mayoría de inversores, incluso sin la posibilidad de la liquidez inmediata.

En cualquier caso, los inversores en préstamos P2P deberían destinar solamente una fracción razonable de sus activos financieros totales a la inversión en préstamos P2P, precisamente por esta incapacidad de convertir en líquidos los préstamos de una forma rápida y eficiente, en contraste con los instrumentos financieros que cotizan en los mercados organizados.

Buscando Alfa con los préstamos P2P

Aquellos que piensen que los préstamos P2P son todavía demasiado insignificantes para merecer una consideración seria deberían tener en cuenta que las dos plataformas líderes, Lending Club y Prosper, están teniendo un crecimiento exponencial y en conjunto han gestionado ya más de 4.000 millones de dólares y pagado varios centenares de millones de dólares en intereses a los ahorradores.

Lending Club recibió el espaldarazo definitivo en cuanto a confianza en su tecnología cuando Google (NASDAQ: GOOG) tomó una participación de 125 millones de dólares en la compañía, valorando con ello a Lending Club en 1.550 millones, tres veces su valor de la ronda de financiación previa un año antes (ver el artículo de Dara Albright “How Google’s Investment Into P2P Lending Will Impact The Financial Markets«).

El Consejo de Administración de Lending Club incluye celebridades como el antiguo Presidente de Visa Inc. (NYSE: V) Hans Morris; el antiguo Secretario del Tesoro americano Lawrence H. Summers; el Presidente Emérito de Morgan Stanly (NYSE: MS) John Mack y el General Partner de Kleiner Perkins Caufield & Byers Mary Meeker.

Los inversores y los asesores de inversión dedican interminables horas a la búsqueda de alfa, esta característica escurridiza que proporciona a una cartera una rentabilidad mejor que la obtenida por el mercado subyacente. Los préstamos P2P, que ofrecen una rentabilidad neta antes de impuestos típicamente entre 8% y 12% anual, es seguramente una fuente de alfa que merece algunas de estas horas de búsqueda, al menso cuando se compara con las rentabilidades disponibles en el mercado actual de instrumentos de renta fija para clientes que buscan una cartera de baja volatilidad.

La inversión en préstamos P2P a través de planes de jubilación con exención fiscal que ofrecen ambas plataformas es una alternativa particularmente atractiva para obtener una rentabilidad más elevada y construir unos ahorros para la jubilación de forma más rápida.

En resumen, es mi esperanza que este artículo sirva como una llamada a la acción tanto para los inversores como para los asesores de inversión. El tren de los préstamos P2P está saliendo de la estación, no solo a través de Lending Club y Prosper, sino también de una miríada de nuevas plataformas que se enfocan en otros sectores de los préstamos al consumo como los préstamos de estudios, los préstamos inmobiliarios o la financiación de automóviles. Los préstamos P2P ofrecen rentabilidades atractivas en un mundo hambriento de rentabilidad, acompañada de baja volatilidad que otorga libertad frente a la carga del market timing. Mi propósito es que tanto los inversores particulares como los asesores que les dan servicio empiecen a tomarse en serio esta clase de activo emergente, y que dediquen parte de sus energías en “Buscar Alfa” a prepararse para añadir los préstamos P2P dentro de su caja de herramientas para invertir.

Escape from the Matrix: Alternative Finance and Investment Advisors

James Levy

James es asesor de inversiones internacionales, consultor de desarrollo de negocios y un empresario de servicios financieros con más de veinticinco años de experiencia en la gestión de patrimonio. También es experto en el campo del Marketplace lending como una alternativa a la renta fija tradicional.