Desde LoanBook queremos continuar fortaleciendo nuestra voluntad de transparencia, que permita seguir consolidando la confianza como eje de la relación con nuestros inversores. Queremos divulgar los criterios que utilizamos y de qué forma se toman las decisiones de riesgos, así como el tipo de acciones que llevamos a cabo para minimizar los riesgos inherentes a nuestro negocio.

Diligencia y control

LoanBook cuenta con un equipo formado por 18 profesionales con una dilatada experiencia tanto en financiación a pymes, como en inversión financiera.

Nuestro principal foco es reducir a la mínima expresión el riesgo crediticio al cual nuestros inversores están expuestos. Dicho esto, es conveniente recordar que en un negocio como el de financiación a pymes, el riesgo no es sólo crediticio, sino que hay una serie de riesgos secundarios, que toman otras formas, como por ejemplo fraude, datos equivocados o un error humano.

Lo que esto significa en la práctica es que, al evaluar una solicitud de financiación, no sólo tomamos en consideración un análisis financiero prospectivo del prestatario, sino que además llevamos a cabo toda una serie de acciones para minimizar esos riesgos secundarios. En todos los préstamos analizados, cruzamos y validamos la información en la que se basa nuestro análisis para garantizar que nuestra decisión no está basada en información incorrecta o fraudulenta.

Forma parte de nuestro proceso de análisis de riesgo, cotejar la información que nos proporciona la empresa con los datos presentados oficialmente a la agencia tributaria, a los que podemos acceder electrónicamente. Esto nos permite tener una visión actualizada del desarrollo comercial de la compañía, así como reducir el riesgo de que nuestro análisis se base en datos equivocados.

Seguridad

Todos nuestros préstamos están respaldados por uno o varios pagarés emitido/s por el prestatario. Por lo que se refiere a aquellos créditos consistentes en el descuento de un pagaré emitido por un tercero -generalmente una gran compañía-, confirmamos la validez del pagaré directamente con la empresa emisora, para asegurar que tanto el deudor, como el compromiso de pago son reales.

El pagaré, por definición, proporciona una serie de protecciones en el caso de impago por parte del prestatario. En primer lugar, permite al prestamista ejercer un procedimiento ejecutivo cambiario de forma inmediata, evitando así los retrasos prolongados asociados al proceso ordinario. En el caso que fuera necesario, esto nos permitiría llevar a cabo una serie de acciones -como por ejemplo la solicitud de embargos al prestatario- que aumentan la probabilidad de recuperar el importe impagado.

Asimismo, el impago de un pagaré es automáticamente anotado en el Registro de Aceptaciones Impagadas (R.A.I.). Este registro es de constante consulta y seguimiento por parte de las entidades financieras, las agencias de rating y las compañías de seguro de crédito.

La publicación en este registro de impagados tiene lugar en muy breve plazo -máximo una semana tras el vencimiento del pagaré-, y origina, por tanto, casi de forma inmediata una señal de alerta grave y un más que probable deterioro en la imagen y calificación de solvencia de la empresa morosa.

Toda empresa que ve publicada cualquier incidencia en el RAI sabe que ello va a tener de forma probable graves consecuencias en sus relaciones con las entidades financieras. Del mismo modo, esto también puede afectar negativamente al crédito comercial que los proveedores ofrecen a la compañía con incidencias de pago.

Por todo ello, ante un eventual impago, de todas las deudas que habitualmente tiene una empresa, la instrumentada mediante pagarés se prioriza sobre otras por la falta de flexibilidad en su pago -al contrario que la gran mayoría de deudas, ésta no puede prorrogarse o demorarse más allá de su día de vencimiento- y, sobre todo, por la mencionada inscripción en el RAI y las consecuencias descritas.

Transparencia

Nuestros inversores invierten en pymes localizadas en España. Cada uno de nuestros préstamos, así como nuestros prestatarios, están tanto identificados, como descritos en detalle en nuestro marketplace, proporcionando así la garantía de que se invierte en algo real, tangible y verificable. Asimismo, muchos de nuestros prestatarios son conocidos a nivel local y regional.

Nosotros mismos captamos, analizamos y administramos cada uno de los préstamos, así como mantenemos una relación directa con la empresa, lo que nos permite conocer mejor tanto el negocio, como al prestatario, de modo que nos posibilita mejorar la calidad de nuestra valoración de riesgo, reduciendo así la posibilidad de fraude.

Las pymes que financiamos llevan establecidas en su sector un promedio de 10 a 20 años, así como cuentan con unos ingresos anuales de entre 500 mil a 20 millones de euros. Todas las empresas operan en la economía real, en ningún caso generamos préstamos para compañías cuya actividad es inversión o especulación.

Diversificación

Los préstamos a pymes pueden resultar muy rentables, pero se requiere un alto grado de diversificación para asegurar que los rendimientos generados no se socavan por las pérdidas que puedan generar puntualmente alguno de los préstamos.

Como bien es sabido, en toda financiación se pueden producir retrasos en el pago. En nuestro caso, y basado en nuestra experiencia, esperamos que se produzcan demoras del orden de un 3% al 5% del total de nuestros préstamos. Sólo en un reducido caso, algunos de esos retrasos se acabarán convirtiendo en pérdida. Por ejemplo si el prestatario deviene insolvente y entra en concurso, o es obligado a reestructurar sus deudas financieras. Como resultado esperamos una pérdida de entre el 0.5% y el 1.5% por año en las actuales condiciones económicas.

Por esta razón, recomendamos que nuestros inversores creen un portfolio en el que participen en más de 50 préstamos durante su primer mes de inversión, así como en más de 100 en 3 meses. Actualmente estamos generando entre 25 y 35 nuevas financiaciones cada mes, de manera que estamos en condiciones de proveer a nuestros inversores de las máximas posibilidades de inversión. Asimismo, facilitamos todas las herramientas electrónicas con el objetivo de simplificar al máximo el proceso de inversión.

Asimismo, somos muy cuidadosos manteniendo un alto grado de diversificación en la plataforma. Por esta razón, ningún riesgo individual representa más de un 2% del total de nuestra cartera. En el caso de financiar a varias empresas de un mismo grupo, nuestra exposición a ese grupo no representa más del 3% del total de nuestra cartera.

Alineamiento de intereses con nuestros inversores

Es apropiado remarcar que LoanBook actúa como intermediario. Nosotros no ganamos un margen sobre el interés de los préstamos que originamos en nuestro marketplace. Únicamente cobramos una comisión de apertura y estudio a nuestros prestatarios. Por tanto, el éxito de nuestra plataforma depende de conseguir excelentes resultados para nuestros inversores. Nuestro objetivo es que nuestro marketplace crezca. Esto sólo es posible si originamos préstamos de buena calidad, que generen excelentes rendimientos para nuestros inversores.

Asimismo, al menos el 10% de cada préstamo publicado en nuestro marketplace está en manos de nuestro principal accionista -el cual es además miembro de nuestro consejo de administración-, así como muchos otros accionistas también invierten en nuestro marketplace. Este hecho asegura un afín alineamiento entre los intereses de LoanBook y los de nuestros inversores.

Segregación de fondos de nuestros inversores

Los fondos de nuestros inversores -y los flujos entre nuestros inversores y prestatarios- están gestionados por Lemon Way, una entidad de pago supervisada por la Autorité de Contrôle Prudentiel et de Résolution (ACPR) en Francia.

De esta manera se asegura que el dinero de cada uno de nuestros inversores esté segregado del de los demás inversores, así como de los fondos propios de LoanBook. Ello significa que los cobros y pagos a cuenta de los inversores están sujetos a una supervisión independiente por una entidad regulada que es completamente ajena a LoanBook.