Los equipos de trabajo constituyen un valor fundamental para las empresas y del óptimo funcionamiento de la gestión de equipos depende el logro de ventaja competitiva y, en consecuencia, la consecución de los objetivos propuestos en cuanto a rentabilidad y productividad.

Características del equipo de trabajo ideal: la clave es sumar

Para que sea realmente efectivo, no basta con juntar a unos buenos profesionales y ponerlos a trabajar juntos, sino que se debe conseguir una cuestión fundamental: que con la suma de esfuerzos, habilidades y competencias de los distintos grupos humanos se logren mejores resultados que trabajando de manera individual.

Para lograr esta meta, un equipo de trabajo se debe regir por los siguientes parámetros:

  • Comunicación fluida y bidireccional. Debe existir un feedback constante y enriquecedor entre los propios empleados, los mandos intermedios y el empresario y la dirección.
  • Liderazgo adecuado. Un equipo no puede trabajar eficazmente si no está capitaneado por un buen líder, el cual debe tener empatía y grandes dosis de comunicación con el resto de integrantes del grupo. El líder debe conocer muy bien la misión y objetivos de la empresa y comunicarlos con eficacia para lograr que todos dirijan sus esfuerzos hacia su consecución. Dicho de otro modo, el líder deber ser capaz de alinear los objetivos y aspiraciones de cada individuo con las metas generales de la empresa.
  • Conductas flexibles, complementarias y positivas. Los diferentes individuos que componen el grupo deberían de tener actitudes flexibles y adaptables, así como aceptar los consejos y las críticas constructivas. Asimismo, los miembros del equipo deben complementarse entre sí, tanto a nivel de competencias profesionales como de estilo de trabajo, tratando de crear siempre sinergias positivas y un clima laboral sano y respetuoso. También deben ser solidarios y empáticos para apoyarse, ayudarse o ponerse en el lugar del otro cuando sea necesario.

Mejorando la gestión de equipos

Además de elegir un buen líder, comunicativo y con capacidad para dirigir y mantener motivado a un grupo de buenos profesionales, para optimizar la gestión de equipos es necesario cuidar mucho otros aspectos como:

  • La política de incentivos. Para que sean realmente eficaces, los incentivos no han de consistir únicamente en aumentos del salario, sino que deben ponerse en marcha otras actitudes y acciones como las felicitaciones personales o los reconocimientos en público.
  • La salud laboral y la prevención de riesgos. Todas aquellas acciones que supongan la promoción de la salud y el bienestar de los trabajadores, acaban convirtiéndose en una inversión muy positiva para la empresa. Esto ocurre porque se consiguen beneficios como una mayor satisfacción y motivación de los trabajadores, lo cual redundará en una notable aumento de la calidad del trabajo, la rentabilidad y la productividad.
  • El talento. Los profesionales con más talento se deben buscar tanto en la propia empresa como fuera de ella y, una vez detectados, es fundamental retenerlos mediante: la promoción laboral, la rotación de tareas o la configuración de unas jerarquías y plantillas con la suficiente flexibilidad.

Además de todo esto, los expertos en motivación laboral aseguran que los equipos que mejor funcionan son aquellos a cuyos miembros les une un cierto grado de amistad, o al menos interaccionan habitualmente fuera del trabajo. También es muy importante que las normas del grupo se consensúen entre todos y cada uno de los integrantes.

 

Post relacionados:

CTA EBOOK CLAVES CONTRATACION LABORAL