Cuando una empresa considerada grande, tanto por su facturación como por su tamaño, toma la decisión de activar sus títulos en un mercado más propio de las pequeñas y medianas empresas (pymes) busca diversificar sus fuentes de financiación. Esto ha sucedido con El Corte Inglés que ha confirmado una emisión de títulos de renta fija en el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), un mercado denominado como “la Bolsa de las pymes”.

Lo que pretende El Corte Inglés con esta acción se trata simplemente de diversificar sus fuentes de financiación, con el objetivo básico de ganar liquidez, mediante la emisión de este tipo de títulos. Esta decisión se lleva a cabo también con la intención concreta de que los títulos sean de renta fija, permitiendo el acceso de cualquier inversor privado sin que sea necesario una emisión pública de valores. Esto le reportará unas condiciones de financiación muy diferentes a las ofrecidas por los bancos y entidades de crédito tradicionales, que hasta el momento ostentaban un monopolio.

Los pasos que dan las grandes compañías en una determinada dirección suelen ejercer un efecto llamada. En este caso, los objetivos son tan claros y beneficiosos que deben ser también percibidos por las pymes como movimientos estratégicos de gran importancia.

Lo más relevante de esta acción financiera, y así lo deben entender las pymes, es la búsqueda de sistemas de financiación alternativos a la banca. Uno de los problemas en España es que las empresas dependen demasiado de la financiación bancaria. Es decir, que la mayor parte de los proyectos dependen directa y exclusivamente de la decisión favorable de un banco a prestarles el dinero que las empresas precisan. Las consecuencias negativas de esta situación es que, por las restricciones en la concesión de créditos por la crisis económica, muchas inversiones no han podido llevarse a cabo, mermando considerable el crecimiento y la posibilidad de obtener beneficios.

Por lo tanto, es muy positivo que las pymes diversifiquen su canales para financiarse. La financiación alternativa cada vez es más común en España y en Europa, pero aún nos encontramos lejos de países como Estados Unidos. La Ley para el Fomento de la Financiación empresarial, que fue aprobada en abril del pasado año, ha servido para regular estas fórmulas cuyo uso se ha triplicado entre 2013 y 2014.

Los nuevos modelos de financiación alternativa

Las empresas denominadas Fintech (modelos de negocio financiero a través de medios tecnológicos) y, en especial, las plataformas de crowdlending, suponen hoy en día la alternativa más fiable y segura a la financiación bancaria.

El crowdlending  le está ofreciendo hoy a las pymes unas condiciones que el sector bancario no puede cumplir:

  • Agilidad y rapidez
  • Eficacia
  • Transparencia
  • Costes claros y sin productos asociados.

Seguir dependiendo en exclusiva de la banca tradicional supone un gran riesgo para las pymes. Todavía hay un gran número de ellas que desconocen el crowdlending y por ello no acceden a esta fuente de financiación.

En el futuro, a medida que las formas de financiación alternativa se vayan popularizando, la empresas tenderán a reducir su dependencia bancaria con fórmulas complementarias basadas, sobre todo, en los préstamos directos por parte de varios inversionistas.

Aunque todavía queda un gran camino por recorrer, iniciativas como la de El Corte Inglés certifican la necesidad de cambios y de que una empresa debe diversificar sus fuentes de financiación.

 

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