En el momento de elegir un préstamo rápido para paliar la falta de liquidez, son varias las opciones entre las que podemos elegir. Cada uno de los préstamos rápidos está creado para una necesidad y un perfil diferente.

Tipología de préstamos rápidos

  • Préstamo rápido. Se trata de un préstamo personales que suele tener como límite los 100.000 €. Aproximadamente en unos diez días podremos disponer del importe disponible. Podemos obtenerlos tanto de empresas privadas como de Bancos.
  • Mini créditos. Su importe no pasa normalmente de los 900 €. Los fondos pueden entrar en nuestra cuenta inmediatamente, y generalmente vienen de manos privadas. Poco a poco los bancos y entidades crediticias van incorporándolos a su oferta de financiación.
  • Créditos preconcevidos. Sin trámites complejos para nuestro Banco, que nos los adjudica sin que lo hayamos solicitado, en base a nuestro perfil de riesgo.
  • Anticipos de nómina. Si tenemos nuestra nómina domiciliada en una entidad bancaria, podemos tener disponible este tipo de préstamos rápidos. Adicionalmente suele exigirse determinada antigüedad como cliente.
  • Créditos al consumo. Se trata de préstamos que conceden entidades comerciales para la adquisición de sus productos o servicios, que podrán costearse mediante cuotas periódicas.

¿Dónde obtener un préstamo rápido?

Tradicionalmente han sido los Bancos los que han venido concediendo los créditos. Pero el universo tecnológico actual nos ofrece otro tipo de medios. En función de nuestro perfil, el volumen solicitado, la inmediatez con que precisemos los fondos y la modalidad de reembolso que necesitemos, será conveniente optar por una u otra opción. El desarrollo de las entidades bancarias y su adaptación a las economías domésticas y empresariales de hoy en día, está haciendo posible que se ofrezcan diversos tipos de financiación, tanto en forma presencial como online. Aun así, los requisitos que es preciso cumplir siguen siendo mucho más exigentes que en entidades privadas. En este ámbito, en el privado, han surgido en los últimos años cantidad de entidades financieras a las que podemos acudir en búsqueda de préstamos rápidos. Los requisitos exigidos serán menores que en el caso de los Bancos, pero también suele ser menor la cuantía que puede solicitarse.

¿Qué analizan las entidades que otorgan préstamos rápidos?

Sean bancarias o no lo sean, estas Entidades suelen hacer unas comprobaciones mínimas que tratan de asegurar el retorno del importe de la financiación. Para el caso de los préstamos tradicionales, sobre todo los bancarios, los requisitos son amplios; pero también se hacen comprobaciones para otorgar los préstamos rápidos. La decisión de aprobar los préstamos rápidos suele ser en muy poco tiempo, incluso minutos en algunos casos, a la vista de los datos aportados. La información que suele requerirse por las Entidades prestamistas suele estar relacionada con el historial de impagos, con comprobaciones en ficheros de morosos, la capacidad de pago mensual (análisis de ingresos y gastos), el historial de préstamos actual y pasado, y una evaluación sencilla de la situación personal, familiar, laboral y económica. Este último parámetro no suele ser excluyente si los demás se cumplen.

La cantidad que solicitemos será proporcional a nuestros ingresos mensuales. Ello condicionará el perfil de riesgo que la Entidad prestamista va a generar sobre el solicitante, y además hay que considerar que serán mayores los requisitos solicitados cuanto mayor sea el importe que se solicita. Entre los requisitos comunes está la mayoría de edad (hay entidades que imponen los 25 años como la edad mínima para conceder el préstamo rápido), la residencia permanente en España, tener un flujo de ingresos regular y no estar registrado como moroso en uno de los ficheros más influyentes.

Documentación para solicitar préstamos rápidos

Este tipo de préstamos suelen pedirse a través de Internet, con lo cual debemos proceder al escaneo de los documentos solicitados (que lógicamente tienen que estar totalmente actualizados) y su posterior envío a través de correos electrónicos, plataformas y sitios web privados del prestamista. Esta documentación suele estar referida a DNI/NIF, extractos de nuestro Banco para conocer el flujo de ingresos y gastos mensuales, número de cuenta, justificante de ingresos y gastos, etc. Incluso aunque se esté registrado en un fichero de morosos, algunas Entidades conceden el préstamo rápido, pero con mayor número de requisitos y documentos a aportar. A continuación debe rellenarse un formulario con los datos personales y laborales, deudas pendientes, situación económica y personal, cantidades, plazos de reembolso, etc.

El tiempo para la obtención de estos préstamos suele ser rápido pero puede demorarse hasta dos días. Es importante para agilizar el proceso realizar la petición en el horario laboral del prestamista, así como disponer de una cuenta bancaria en alguna Entidad con la que dicho prestamista trabaje.

Coste de los préstamos rápidos

En función del volumen del importe solicitado, plazos de devolución y otras variables, dependerá el precio. En el caso de los préstamos bancarios su precio oscila entre el 6% y el 12% TAE; los mini créditos suelen tener un coste alto, en torno al 1% diario, aunque el importe en intereses no será desmedido, pues los importes prestados son reducidos; en el caso de tarjetas de crédito, si optamos por pagos aplazados, más allá de cada fin de mes, el coste puede incluso acercarse al 29 % TAE.

Responsabilidad en el uso de préstamos rápidos

Hay muchos motivos por los que solicitar un préstamo, o un mini préstamo. Puede ser para bienes personales (ayuda a vivienda, estudios, automóvil, etc.), o bien para un proyecto laboral o empresarial, de cualquier clase. En todos los supuestos hay que considerar una serie de variables: la capacidad de pago con que se cuenta, evaluada de forma objetiva, la cuantificación de los gastos mensuales que se tienen y de qué forma influirán estos gastos en el abono de las cuotas del préstamo rápido. Además, hay que tener un plan de negocio definido, realista en cuando a previsión de costes, y por supuesto destinar el dinero obtenido en el préstamo únicamente a lo planeado, evitando cualquier tentación de «desviar» cantidades proporcionales del crédito para otros gastos que no estaban previstos en el momento de pedir el préstamos rápido, sean de carácter personal o empresarial.

El contrato que firmemos con la entidad que nos ha concedido el préstamo rápido debe estar bien analizado, evitando cualquier cláusula que pudiera pasar desapercibida y revisando bien la «letra pequeña» contenida en su contenido para evitar sorpresas. Si no usamos con responsabilidad esta fuente de dinero “rápido”, podemos incurrir en el riesgo de una “rueda de deudas”, que no teníamos prevista y que nos costará mucho asumir. Esta fuente rápida de financiación es un excelente instrumento de financiación si se utiliza para gastos excepcionales y puntuales, pero jamás como una fuente de obtención de fondos permanente y sistemática.

 

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