El contrato indefinido es aquel que se utiliza para establecer una relación laboral entre el trabajador y la empresa por un tiempo indefinido.

Se trata de un tipo de contrato sobrevalorado tanto por trabajadores como por empresarios. Los primeros piensan que tener un contrato indefinido es lo mejor que les puede pasar ya que les asegura un largo futuro laboral en la empresa para la que trabajan. Sin embargo, indefinido sólo significa que no conocemos cuánto tiempo va a durar. Por su parte, los empresarios tienen la idea de que un posible despido de un trabajador con contrato indefinido puede salirles muy caro y por esa razón muchos le tienen respeto.

 

Pero, ¿es racional ese miedo al contrato indefinido?

Más bien todo lo contrario. Si tienes en tu empresa un trabajador que sea lo suficientemente válido como para mantenerlo por tiempo indefinido, lo mejor que puedes hacer es transformar su contrato temporal en contrato indefinido. Si no lo haces, sólo tienes dos alternativas: o decides no renovarle perdiendo todo el “know how” de ese trabajador, o te decantas por otra mala idea, comenzar a encadenar con él contratos temporales.

En primer lugar debes saber que todos los contratos laborales por defecto son indefinidos. Para que un contrato pueda considerarse temporal tiene que existir una causa de temporalidad adecuada con la que poder justificar que el contrato tiene que ser temporal y no indefinido. Si esa causa no existe, el contrato se convierte en indefinido en el mismo momento en que se firma. Aunque te parezca estar firmando un contrato temporal. Porque lo que estabas firmando es lo que se llama contrato temporal en fraude de ley.


Encadenamiento de contratos

Como hemos dicho hace un momento, esta es también una mala solución para mantener a un trabajador en tu empresa sin hacerle contrato indefinido. Y la razón es clara. Los contratos temporales enlazados en el tiempo o encadenados se convierten de forma automática en contratos indefinidos cuando en un periodo de 30 meses el trabajador ha sido contratado durante más de 24 meses mediante dos o más contratos temporales, ya sea para el mismo o diferente puesto de trabajo, en la misma empresa o grupo de empresas y aunque alguno de esos contratos haya sido hecho a través de empresa de trabajo temporal.

Es decir que enlazar contratos temporales para no convertirlo en contrato indefinido te lleva justo a lo que estás intentando evitar.

 

Los contratos a través de empresas de trabajo temporal

Para los trabajadores contratados a través de una ETT se utilizan exactamente los mismos criterios. Es decir, se deben de cumplir los mismos requisitos de causa de temporalidad si no quieres incurrir en un contrato temporal en fraude de ley. La única diferencia es que si se hace por ETT, y se está en fraude de ley, además se produce una cesión ilegal de trabajadores.

 

Conclusión

No querer hacer contratos indefinidos cuando la situación de tu empresa y de los trabajadores así lo requieran, te puede llevar a tener más problemas de los que intentas evitar. Un empleado con un contrato temporal en fraude te puede salir más caro a la hora de despedirlo que uno indefinido, si es que era la posible indemnización por despido la pretendías abaratar. La razón es que a un trabajador indefinido podrías despedirlo con un despido objetivo procedente, mientras que a un trabajador en fraude que te denuncia tras un despido, estarás obligado a pagarle un mínimo de 33 días por año trabajado.

 

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