“Obtenga financiación a un tipo de interés del 2,5%”. Hoy en día, podría ser un eslogan de cualquier entidad bancaria. Todo parece indicar que el crédito vuelve a fluir entre las pymes españolas, pero, ¿es este 2,5% el coste real de financiación para la empresa?

En este post, os ayudamos a detectar el coste total de vuestra financiación, analizando desde el tipo de interés hasta el resto de costes que acaban repercutiendo en vuestra cuenta de gastos financieros.

¿Cómo podemos calcular el coste real de nuestra financiación bancaria?

Una primera aproximación la tendremos si comparamos nuestra partida de “gastos financieros por deudas con terceros”, que encontramos en la Cuenta de Resultados, con nuestra deuda bancaria, que encontramos en el Balance repartida entre el Pasivo no corriente (“deuda bancaria a largo plazo”) y el Pasivo corriente (“deuda bancaria a corto plazo”). Si dividimos la partida de gastos financieros por la suma de deuda bancaria a corto y largo plazo, obtendremos un primer coste de financiación de nuestra deuda:

El cociente expresado en porcentaje será un primer dato, el del coste de financiación en sentido estricto, esto es, cuánto representan los intereses y las comisiones directamente asociadas con la obtención o disponibilidad de un crédito (comisión de apertura, de estudio, de no disponibilidad).

En un ejemplo de una empresa, podemos tener:

  • Gastos financieros: 24.000 euros
  • Deuda bancaria a corto plazo: 300.000 euros
  • Deuda bancaria a largo plazo: 100.000 euros

Su coste de financiación será del 6% (24.000/(300.000+100.000)

Peso del tipo de interés en el coste real de la financiación

Sin embargo, a esta partida de gastos financieros habrá que sumarle otros conceptos que, sin estar incluidos en el capítulo de gasto financiero, la empresa está incurriendo para poder gozar de líneas de financiación bancarias:

  • Coste superior de los seguros empresariales que el banco obliga a contratar
  • Saldos en cuenta corriente sin poder usarse, como “garantía” de operaciones crediticias.
  • Comisiones por determinados servicios (transferencias al extranjero o nacionales, ingreso o devolución de cheques, etc) a una tarifa más elevada que si no tuviéramos dicho crédito.

Llamaremos a todos estos conceptos “Gastos adicionales a la financiación”, y por tanto calcularemos el coste real de nuestra financiación bancaria de este modo:

Si al ejemplo anterior añadimos Gastos adicionales a la financiación de 16.000 euros, tendremos un coste real de financiación de:

(24.000+16.000) / (300.000+100.000) = 10%

El resultado habitual es que los costes reales de financiación normalmente doblan y pueden llegar a triplicar el tipo de interés medio de la financiación bancaria de una empresa.

Recomendamos por tanto analizar bien todos los costes involucrados en una financiación bancaria y calcular el coste real de disponer de dicha financiación. Esta será la vara de medir mejor a la hora de compararla con otras alternativas de financiación como la que proporciona el Crowdlending.



CTA IMAGEN FINAL POST CROWDLENDING